Pérdidas Perinatales
Pérdidas
Perder a un bebé que se estaba esperando o que recién había nacido es una experiencia desgarradora. Seguramente no se entienda del todo si uno no ha pasado por ello.
Y si bien ahora sabemos de la intensidad del sufrimiento por el duelo de una pérdida perinatal ,hasta hace bien poco continuaba la creencia popular de que lo mejor era tratar de olvidarlo rápido e incluso tener otro bebé cuanto antes.
Superar una muerte gestacional o neonatal requiere transitar el duelo, un proceso doloroso y único para cada persona. Este impacto profundo suele necesitar ayuda profesional para manejar el sufrimiento, y puede generar tensiones en la pareja debido a las diferencias en cómo enfrentan la tristeza ,rabia, impotencia y la angustia.
El duelo perinatal también afecta profundamente a los hombres, aunque su sufrimiento suele estar aún más silenciado que el de las mujeres. A menudo se les exige ser el soporte emocional de la pareja, mientras ellos mismos necesitan apoyo para enfrentar el dolor de la pérdida.
Por ello, en CALMA valoramos individualmente cada caso de cara a proponer la mejor intervención posible.
Síntomas habituales
- Tristeza y /o sensación de vacío
- Insomnio y/o pesadillas
- Sentimiento de culpabilidad
- Alta sensibilidad y fragilidad
- Llanto e irritabilidad
- Sensación de irrealidad
- Pérdida de la autoestima
Claves del Duelo Perinatal y Apoyo Profesional
Estos momentos se acompañan de un profundo y duro proceso emocional. Al dolor e impacto que supone la muerte perinatal, hemos de añadir el sufrimiento que suele acompañar el siguiente embarazo. El apoyo especializado de un profesional es fundamental tanto en el primer tiempo tras la pérdida como en la próxima gestación. En CALMA, encontraréis un espacio donde volcar las frustraciones y miedos tan frecuentes y dolorosos en estos momentos y encontrar el apoyo y las herramientas necesarias para afrontarlos.
El Embarazo por trimestres
Duelo
Patológico
El duelo perinatal se diferencia del duelo normal por su intensidad y duración. Mientras que algunos síntomas ansioso-depresivos remiten con el tiempo, en otros casos persisten, afectando la vida cotidiana. A veces, el malestar reaparece meses después o al intentar un nuevo embarazo, con ansiedad, insomnio, tristeza o quejas físicas, reflejando el sufrimiento emocional no procesado.
Embarazo tras pérdida perinatal
Un embarazo tras una pérdida genera emociones encontradas, como ilusión y miedo, cuya intensidad depende de cómo se haya elaborado el duelo. Es clave que el nuevo bebé tenga un lugar propio en la familia y no sea visto como una "sustitución", además de evitar la sobreprotección para favorecer su desarrollo autónomo.